¿Sabías qué en Euskal Herria también tenemos nuestro particular Halloween? Pues sí, y aunque en las últimas décadas haya perdido fuerza, hasta mediados del siglo XX era una de las festividades en el cual toda la familia formaba parte.

niño disfrazado Gau Beltza
Niño disfrazado

De esto hablaremos en el post de esta semana, del denominado en euskera como “Gau Beltza” o su traducción literal “Noche Negra”. Aquí no se habla del “truco o trato”, ni tenemos gente disfrazada de zombies y payasos asesinos, pero al igual que en otros países, aquí también se vacían calabazas, patatas y remolachas para introducir velas.

Se trata de una tradición de pueblos pequeños y zonas rurales, por lo que es algo muy desconocido para la mayoría de los vascos. Las familias, se reúnen para, tal y como manda la tradición, comer castañas junto al fuego, mientras que los niños y las niñas salen a la calle a jugar y a pedir a los vecinos.

Municipios como Oiartzun, Elgeta, Mutriku, Unanua (Nafarroa) o Zizurkil, aún siguen con esta tradición ya casi extinguida, dónde los niños y las niñas, días antes del 31 de octubre, “roban” en las huertas de sus vecinos las mejores calabazas para después exponerlas en el portal de casa.

También se solía (en pocos municipios sigue arraigada esta tradición) celebrar la denominada “Arimen Gaua” o “Noche de los Almas”, el 2 noviembre, donde por ejempo en Elgeta, se juntan en la plaza para ir al cementerio dando sustos a quien se cruzan en sus caminos.

Los más pequeños se disfrazan, pero no con los típicos disfraces de payaso, Freddy Kruger y compañía, sino con trapos viejos y telas que se encuentren en sus casas.

¿Qué mejor plan que acercarse a uno de estos pueblos a disfrutar de nuestras fiestas, y enseñar a los más pequeños de dónde venimos? Al igual que nosotros somos los que tenemos que cuidar nuestros bosques y nuestra naturaleza para que las siguientes generaciones puedan vivir en un entorno limpio, desde Naturbero también creemos que somos los encargados de mantener estos legados, ya que al fin y al cabo, son parte de nuestra seña de identidad.