Somos una empresa de naturaleza ecologista.Biomasa como fuente de energía renovable.

Ecología.


Nos preocupa la salud de nuestros bosques. Por eso, estamos concienciados con la relación dañina entre las emisiones de CO2 y la erosión atmosférica y creemos que es necesario un cambio en el combustible, apostando por opciones naturales, económicas y sin perjuicios ambientales como la Bioenergía. Por eso nos hemos especializado en el aprovechamiento de la BIOMASA como fuente de energía renovable.

Disponemos de las instalaciones más competitivas del País Vasco en el sector, todas ellas dotadas del equipamiento más sobresaliente, que nos permite dar servicio y cobertura de gestión donde sea necesario, y un sistema de recogida, transporte y tratamiento de la madera que agiliza el proceso.

Y lo más importante: un equipo humano específico que diseña, desde la eco-eficiencia, el proceso mecánico de transformación.

Apostamos por la producción de energía a través de la BIOMASA porque es un recurso autóctono, renovable y neutro en cuanto a emisiones de efecto invernadero. Además, su valorización incide notablemente en el cuidado de nuestros bosques, disminuyendo los riesgos de incendios y las plagas. Esto se debe a que se obtiene del aprovechamiento de todo tipo de materia orgánica como residuos y restos de nuestro entorno natural o como resultado de procesos industriales de fabricación en el que la madera es protagonista.

En clave económica, la BIOMASA es una producción en constante demanda y generadora de desarrollo industrial sostenible.

GARANTÍAS: Proyectos Clima.


La caldera de secado es la razón por la cual quisimos estar dentro de los Proyectos Clima. Presentamos un proyecto al MAGRAMA (Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente) en relación a la reducción de emisiones de CO2. La Fundación Cesefor, en su labor de impulsar el sector de la Bioenergía, presentó un Proyecto Clima en el que se pueden registrar las instalaciones de Biomasa y o biogás.

Estar aquí implica un compromiso de número de toneladas de CO2 evitadas. Esta reducción supone un impacto muy importante en la sociedad, asociando la bioenergía con una lucha eficaz contra el cambio climático y contribuyendo así a cumplir los compromisos medioambientales que se marcan desde Europa.