¿Quieres pasarte al pellet, pero no estás seguro de cómo debes guardarlo? No te preocupes, en este post aclaramos tus dudas sobre el almacenamiento de este biocombustible.

Un folleto sobre pellet
El pellet es fácil de almacenar

Las estufas de pellet tienen un consumo que varía dependiendo del tamaño de la vivienda, la temperatura deseada, la localización, etc. pero si realizamos una estimación general para un piso de tamaño medio y una temperatura estable de 20 grados, el consumo puede rondar el kilo de pellet a la hora. Por tanto, resulta bastante cómodo comprar palets o big bags de pellet y almacenarlo en un altillo, trastero o similar.

Esta opción es muy práctica, ya que el pellet necesita muy pocos requisitos para su conservación y, además, no caduca. Lo único que debes en cuenta son las siguientes recomendaciones para conservar el pellet en el mejor estado durante el mayor tiempo posible:

  • El pellet debe guardarse en un lugar seco para evitar que el material se moje y se estropee
  • Es conveniente que la zona de almacenaje cuente con una ventana o hueco para poder airear frecuentemente la estancia

De todas formas, si no dispones de mucho espacio extra en casa, tampoco pasa nada, ya que también puedes comprarlo en bolsas de 15kg.

Como ves, una de las muchas ventajas de este biocombustible granulado es su fácil almacenamiento. ¡Pásate al pellet y olvídate del frío del invierno!