Estamos en pleno invierno y la lluvia, el frío y la nieve se han convertido en una constante en nuestro día a día, pero no por ello tenemos que desanimarnos y dejar de divertirnos. Por eso, hoy te proponemos cinco planes para disfrutar de la nieve.

Gente jugando con la nieve
Una pareja juega en la nieve
  1. Practica el esquí o el snow

Ahora es la época de practicarlos. Escápate un fin de semana a una estación de esquí y pruébalos, si aún no lo has hecho. ¡Enganchan!

Si ya eres un gran esquiador o un consumado snowboarder, puedes aprovechar y atreverte a probar otros deportes en la nieve como, por ejemplo, el snowbike, bajar por la nieve en bicis especialmente preparadas para ello; o el biathlón, un curioso deporte que combina esquí de fondo con tiro al blanco. Eso sí, escojas el que escojas, debes tener los conocimientos adecuados y todo el equipo necesario en condiciones óptimas para realizarlos sin correr riesgos.

  1. Da un paseo con raquetas

Si lo tuyo no son las emociones fuertes, no te preocupes, también hay opciones para ti en la nieve. Puedes dar un paseo con raquetas y disfrutar de los fantásticos paisajes nevados.Existen diferentes niveles y rutas guiadas, por lo que no hay que tener conocimientos previos para poder empezar en esta actividad.

  1. Monta en trineo

Puedes hacerlo de manera auténtica en un trineo y realizando un recorrido en un lugar acondicionado para ello o, adoptar la versión más “casera”, en la que basta con coger un plástico grande para deslizarse por la nieve en el monte.

  1. Juega con la nieve

Este plan es barato y muy divertido, sobretodo, para los más pequeños. Abrigaos bien y salid a hacer ángeles con vuestro cuerpo, enzarzaos en una guerra de bolas de nieve y, por supuesto, erigid un muñeco. El ejercicio y las risas están garantizados y si lleváis la cámara de fotos o de vídeo, tendréis un bonito recuerdo para el futuro.

  1. Relájate observando la nieve

Aunque no soportes el frío, puedes disfrutar de él, simplemente relajándote y observando la nieve. Puedes entretenerte leyendo o viendo una película, mientras saboreas un chocolate caliente junto a la chimenea, estando bien calentito y a salvo del frío. Es un plan tranquilo que te permite deleitarte con la belleza de la nieve sin soportar sus inconvenientes.

¿A qué esperas? ¡Escoge tu plan y a disfrutar del invierno!